La Trampa de la Actividad

La Trampa de la Actividad

La trampa de la actividad cambia el énfasis hacia el objetivo por la ejecución. La actividad es necesaria, pero será valiosa o inútil según sea su aporte a los objetivos.

Cuando la actividad toma el lugar de los objetivos, se desperdician recursos y los humanos se merman. Terminan tan ocupados que no tienen tiempo de descifrar lo que están haciendo y menos para disfrutarlos.

Los gerentes que fracasan caen en la trampa de la actividad, se enredan de tal modo en la ejecución, que pierden de vista la razón de hacerla, y la actividad se transforma en una meta en sí. Por el contrario, los ejecutivos triunfadores han adquirido la habilidad de concentrarse en los objetivos y en las metas.

Nota publicada originalmente en Ser Gerente el 15/06/2009


Sobre el autor

Ingeniero de profesión, eterno aprendiz por convicción y apasionado escritor solo por atrevimiento. Enloquecido por los desafíos y provocador de la buena suerte. Convencido de que todo problema tiene solución y que los imposibles son solo un punto de vista ;-) Soy el responsable y editor de Ser Gerente, y autor de muchas de las notas aquí publicadas. Cualquier cosa que necesites, estoy para ayudarte.

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