Deliberación en la carpintería

Recibí un mail que quisiera compartir con Ustedes; tiene mucho que ver con el Trabajo en Equipo y las virtudes y defectos de cada individuo:

En una carpintería se decidió echar al martillo, quién aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo; dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo.

Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con los demás.

Y la lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado el metro que siempre se la pasaba midiendo a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto.

En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un hermoso juego de ajedrez.

Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho, y dijo:

[box]”Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos. Así que no pensemos ya en nuestros puntos malos y concentrémonos en la utilidad de nuestros puntos buenos”.[/box]

La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija era especial para afinar y limar asperezas y observaron que el metro era preciso y exacto.

Se sintieron orgullosos de sus fortalezas, de trabajar juntos en armonía para conformar así un gran equipo capaz de alcanzar grandes resultados.

Sobre el autor

Soy un apasionado de internet en temas referidos a Ser Gerente. Soy un gran investigador y un pésimo redactor, es por ello que exploro y navego por los lares del conocimiento digital, copio y pego las mejores notas, con su respectiva fuente, si las hay.

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